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Terapia Sexual

¿Te gustaría sentirte más segura/o a la hora de llevar a cabo la terapia sexual? El objetivo de este apartado es ofrecerte distintas técnicas y otros recursos psicológicos para la intervención en las disyunciones sexuales y otros problemas sexuales

¿Cuál te da más curiosidad o tienes interés en leer?

Técnicas de la terapia sexual

¿Te gustaría aprender técnicas de la terapia sexual? ¿Quieres mejorar tus relaciones sexuales?. Aquí te explico paso a paso cuáles son, cómo ponerlas en práctica y en qué consiste cada una de ellas.

¿En qué consiste la terapia sexual?

La terapia sexual es una disciplina de la psicología que se encarga por un lado, de estudiar, analizar y solucionar los problemas sexuales y por otro, de desarrollar estilos sexuales satisfactorios a nivel individual y de pareja.

Objetivos de la terapia sexual

  • Definir la naturaleza del problema sexual a partir de la interacción de factores biológicos, psicológicos, relacionales y culturales.
  • Obtener la información necesaria que permita la formulación de una explicación del origen y mantenimiento del problema sexual.
  • Aplicar estrategias de intervención y técnicas para abordar las disfunciones sexuales con éxito.
  • Detectar aquellos problemas psicológicos, médicos y de pareja que estuvieran interviniendo el deterioro del funcionamiento sexual.
  • Implantar programas preventivos que permitan fomentar una sexualidad saludable (recursos y habilidades personales que garanticen una respuesta sexual satisfactoria).

Fases del tratamiento de la terapia Sexual

Evaluación

Aspectos a tener en cuenta:

  • Antes de iniciar la terapia sexual, el/la psicólogo/a tendrá que saber si la persona que padece el problema sexual mantiene una relación de pareja o no.
  • Cuando se comience la evaluación y se planteen las hipótesis explicativas, el psicólogo tendrá que tener presente que las disfunciones sexuales o problemas sexuales pueden estar desencadenadas por las siguientes factores (multicausal):

– Físicos (realizar revisiones médicas para detectar o descartar cualquier problema médico).

– Psicológicos (identificar los distintos problemas psicológicos desencantes de las disfunciones sexuales).

– Sexuales (obtener información de los inicios del desarrollo sexual y el funcionamiento actual a nivel individual y de pareja).

– Pareja (evaluar las distintas áreas de la pareja).

– Relacional (identificar y obtener información de los contextos de la personas o parejas que padecen la disfunción sexual).

– Cultural (conocer los distintos aspectos transculturales).

  • El protocolo de evaluación tendrá como objetivo explorar y valorar las distintas áreas de la actividad sexual (creencias, actitudes, reacciones emocionales personales y de la pareja, preferencias, fantasías, sensaciones, formas de actuar… etc) y para ello, se deberá emplear el mayor número de recursos como por ejemplo test, cuestionarios y autoregistros.
  • Si la persona que solicita ayuda tiene pareja, es recomendable que ambos miembros sean evaluados conjuntamente y por separado.
  • Es importante hacer una historia clínica que permita determinar si es una disfunción sexual primaria, secundaria, situacional o generalizada.
  • Dependiendo del caso, antes de iniciar la terapia sexual, se le solicitará a la persona que padece la disfunción sexual que se abstenga de mantener relaciones sexuales como las ha mantenido hasta el momento de acudir al psicólogo/a.

Intervención

Aspectos a tener en cuenta:

  • A pesar de que existen tratamientos protocolarizados para cada una de las disfunciones sexuales, el psicólogo siempre tendrá que adaptarse a las necesidades de sus pacientes y no emplear dichos protocolos de forma rutinaria y estandarizada.
  • Cuando se aplique las técnicas, siempre habrá que graduarlas y adaptarlas a las características del paciente o de la pareja.
  • Los ejercicios o actividades podrán ser sexuales o no, todo dependerá del trabajo que se esté llevando a cabo.
  • Cuando la intervención se lleve a cabo en pareja, el objetivo será cambiar, añadir, mantener o eliminar aquellos comportamientos y/o patrones de interacción que han originado y estén manteniendo los problemas sexuales.
  • Si en la evaluación se han detectado problemas psicológicos ( ansiedad, baja autoestima, depresión, etc) o problemas de pareja graves, se tendrán que abordar primero éstos para proceder después a los problemas sexuales.
  • Este tipo de intervención (terapia sexual) se suele centrar en problemas de pareja, problemas psicológicos, educación sexual, focalización sensorial, control estimular, entrenamiento en comunicación asertiva y habilidades sexuales, modificación de las creencias erróneas y actitudes negativas y activación sexual.
  • La intervención siempre estará orientada a conseguir los objetivos previamente establecidos por parte del psicólogo, el paciente y/o pareja, los cuales irán encaminados a establecer una sexualidad placentera, variada, flexible y saludable.

Ámbitos de intervención de la terapia sexual

  • Terapia sexual para mujeres ( anorgasmia femenina, vaginismo, dispareunia, deseo sexual hipoactivo de la mujer, etc).
  • Terapia sexual para hombres ( disfunción eréctil, eyaculación precoz, eyaculación retardada, etc).
  • Terapia sexual para parejas.
  • Terapia sexual para abusos sexuales.
  • Terapia sexual para la ansiedad sexual.
  • Terapia sexual para la adicción sexual.

Terapia sexual sin pareja o terapia sexual en pareja.

Ambas son posibles y el éxito terapéutico está garantizado. Sin embargo, distintas investigaciones han reflejado que cuando se trabaja conjuntamente con ambos miembros de la pareja los resultados son más satisfactorios.

Además la frontera entre la terapia de pareja y la terapia sexual está poco clara, debido a que los problemas de pareja suelen afectar al área sexual y a su vez, los problemas sexuales también suelen afectar a la pareja.

Por otra parte, si una persona no tiene pareja, perfectamente podrá acudir a una terapia sexual para abordar los distintos problemas sexuales que padezca, ya que los tratamientos se personalizan en función de las necesidades de cada persona.

¿Cuándo la terapia sexual fracasa?

La terapia sexual, es una de las terapias con mayor éxito en sus intervenciones.

Hay que tener en cuenta, como en cualquier tipo de procedimiento o terapia, que los cambios no se consigue de forma inmediata y que puedan surgir recaídas.

 

¿Cuándo debes de acudir a la terapia sexual?

  • Cuando por la causa que sea, médica o psicológica, te impida disfrutar de tus relaciones sexuales o sexualidad.
  • Cuando los hayas intentado resolver por tu cuenta propia y no lo hayas conseguido.
  • Cuando el problema sexual está afectando a tu relación de pareja.
  • Cuando el problema sexual está afectando a otras áreas de tu vida.
  • Cuando notes que no disfrutas igual que antes de la sexualidad.
  • Cuando quieras mejorar distintos aspectos en tus relaciones sexuales.
Aquí pongo punto y final a este artículo sobre la terapia sexual.

Gracias por haber llegado hasta el final y te animo a seguir leyendo otros artículos relacionados con la terapia sexual o si no, otros apartados de este blog de psicología.

Espero que te haya servido de ayuda.

Si me he dejado algo o tienes alguna duda… no dudes en escribirme.

¡Nos vemos pronto!