C uando  observamos a una persona ya pueda ser una amigo, nuestra pareja lo que analizamos, juzgamos o cuestionamos es su comportamiento pero sin darnos cuenta estamos haciendo referencia a su personalidad.

Durante mucho tiempo ha traído grandes quebraderos de cabeza a los estudiosos de este campo,  determinar una definición completa que explicara dicho termino.

Tras muchos años de debate al final se llegó a una conclusión:

– La personalidad es el conjunto de comportamientos que residen en un individuo a pesar del paso del tiempo o en el momento actual oscilando entre lo hereditario y lo aprendido es decir, es una estructura fija, difícil de cambiar compuesta por nuestra forma de sentir, pensar, comprender y comunicar que en su conjunto determinara una forma concreta de actuación propia de cada una de nosotros (Rojas, E) –

El representante principal parte visible que nos informa sobre la personalidad de una persona es la conducta . Siendo, el conjunto de acciones, actos o comportamientos dirigidos por una causa concreta, motivada por algo y persiguiendo un fin determinado.

Por lo tanto, podríamos considerar a la personalidad como una fortaleza que se compone por tres murallas: la herencia genética, el ambiente y la experiencia adquirida.

Siendo los personajes que la habitan los aspectos físicos, psicológicos, sociales y culturales.

Estando protegidos por los aspectos biológicos y aquellos productos de nuestro aprendizaje encargados de que nuestro comportamientos sean diferentes al resto.

Una vez conocido a sus habitantes tendremos que conocer su estructura, la cual esta compuesta por:

– El carácter  parte de la personalidad que adquirimos a lo largo de nuestra vida gracias a nuestro aprendizaje producto de las influencias sociales, situaciones traumáticas , etc… es decir aquello que aprendemos a lo largo nuestra vida en el día a día-

– El temperamento es la parte que heredamos de nuestros padres, abuelos, etc… muestra una relación directa con los patrones de conducta es decir, la forma de pensar, sentir y actuar. Nos muestra como somos y presenta un trasfondo sólido difícil de cambiar-

– Los rasgos de personalidad son la tendencia a comportarse de la misma manera en diferentes situaciones-

-Por último el estado característica de la personalidad transitoria, teniendo lugar en un momento determinado respuesta atípica o infrecuente ante un hecho inesperado. Nuestra capacidad de adaptarnos y comportarnos de una determinada manera en momento determinado-

Como conclusión:

Se podría decir que la personalidad de una persona se puede cambiar pero en ella permanecerán diferentes aspectos que hacen que seamos diferentes al resto de personas que nos rodean, dando a lugar a nuestra marca personal o esencia, la cual será difícil de cambiar.