¿Te gustaría saber cuáles son los síntomas del vaginismo? ¿Tienes dolores en tus relaciones sexuales?. En esta guía clínica te explico paso a paso todo lo que necesitas saber sobre esta disfunción sexual femenina, con lo que podrás ampliar tus conocimientos y actuar en consecuencia.

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual cuyos signos y síntomas provocan un gran malestar en las mujeres que la padecen. No solo impidiéndolas disfrutar de sus relaciones sexuales, sino también tener que quedarse embarazadas o poder someterse a pruebas ginecológicas.

Se trata de un proceso consistente en la contracción espasmódica de la musculatura que rodea el tercio externo vaginal, justo cuando se va a proceder a la introducción del pene, dedos, dildos, tampones o instrumental médico (espéculo) en la vagina a pesar de los deseos de la mujer y una lubricación correcta.

Sin embargo, por un lado, suele ir acompañado por la aversión al sexo y problemas de excitabilidad y por otro, sobre todo en los casos leves las relaciones sexuales son satisfactorias siempre y cuando éstas se centran en la estimulación y no en la penetración.

Por ello, es muy común que los síntomas del vaginismo estén asociados a otras disfunciones sexuales Femeninas.

Actualmente, el vaginismo también se conoce como trastorno del dolor genito-pélvico/penetración (DSM-5).

Causas del Vaginismo

Causa físicas

(Cabello, 2010)

  • Himen rígido e hipertrófico.
  • Inflamación de la pelvis.
  • Endometriosis (tejido que normalmente crece dentro del útero crece fuera del útero).
  • Relajación de los ligamentos uterinos, vesicales y/o rectales.
  • Carúnculos uretrales (tumoración benigna, polipoidea y redondeada que se origina en el borde posterior del meato uretral).
  • Hemorroides.
  • Tumores pélvicos.
  • Estenosis (estrechamiento del conducto vaginal).
  • Cambios hormonales y la menopausia.
  • Partos dolorosos y con complicaciones.

Causas psicológicas

Factores Predisponentes:

Experiencias que hacen a una persona vulnerable al desarrollo de una disfunción sexual en el futuro. Variables relacionadas con el origen del vaginismo.

  • Educación familiar con valoraciones negativas (dañinas, peligrosas, sucias) hacia la sexualidad.
  • Actitudes erotofóbicas (miedo al sexo, miedo a la sexualidad humana).
  • Experiencias sexuales traumáticas en la infancia (abusos, agresiones sexuales o incesto).
  • Valoración negativa sobre la imagen corporal (rechazo del propio cuerpo).
  • Mala socialización del control de esfínteres.
  • Miedo excesivo al embarazo.

Factores Precipitantes:

Situaciones o variables que facilitan la aparición de los síntomas del vaginismo:

  • Experiencias traumáticas relacionadas con la sexualidad (violación, aborto, ser sorprendida en una actividad sexual, etc).
  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Miedo (causante en muchos casos del dolor).
  • Trastornos psicológicos (depresión, anorexia, etc).
  • Temor a perder el control.
  • Deterioro de la autoimagen.
  • Otras.

Factores Mantenedores:

Hacen referencia a la forma de responder o actuar ante el vaginismo, lo que determinará que se agrave o perdure en el tiempo.

  • Anticipación de fracaso.
  • Miedo al dolor.
  • Ansiedad.
  • Vergüenza a que la relación no pueda ser culminada en la penetración.
  • Sentimiento de culpabilidad.
  • Dedicación exhaustiva en satisfacer a la pareja para compensar el déficit.
  • Enfermedad o alteraciones orgánicas.
  • Problemas de pareja.
  • Uso de algunos medicamentos.

Causas relacionales

Ante cualquier disfunción sexual y sobre todo en los síntomas del vaginismo, habrá que tener en cuenta el contexto cultural y social en la cual la mujer está inmersa.

Tipos de vaginismo según su intensidad y dimensión

Según la intensidad (Cabello, 2010):

  • Leve: la mujer puede mantener relaciones sexuales, a excepción de las relaciones coitales. En ciertas condiciones, puede introducirse un dedo.
  • Moderado: siente placer durante los juegos eróticos o preliminares, pero no es posible la penetración.
  • Grave: incapacidad de introducir un dedo, dildo o pene en la vagina, unido al rechazo o evitación con todo lo que tiene que ver con el sexo.
  • Muy grave: intensa sensación de miedo cuando se prevé una posible relación sexual, asociado a un trastorno de excitabilidad y/o aversión al sexo.

Según la dimensión:

  • Vaginismo primario: nunca ha sido capaz de mantener relaciones sexuales sin dolor. Supone aproximadamente un 90% del total de los casos.
  • Vaginismo Secundario: durante una época la mujer mantuvo relaciones sexuales con normalidad y satisfactorias, pero por ciertas causas (físicas, psicológicas y relacionales) ha dejado de ser así.
  • Vaginismo Situacional: unas veces puede y otras veces no, en función de la pareja y las posturas que lleva a cabo.
  • Vaginismo Generalizado: es la forma más frecuente, la mujer no puede introducirse nada en la vagina, bajo ninguna circunstancia.

¿Cuáles son los síntomas del vaginismo?

Los síntomas del vaginismo variarán en función de las causas, intensidad y dimensión:

  • La contracción de los músculos del suelo pélvico puede producirse durante toda la actividad sexual o aparecer repentinamente mientras se mantienen relaciones sexuales.
  • Ardor, picor y tensión muscular vaginal.
  • Dificultad o incapacidad total para insertar un tampón.
  • Dificultad al someterse a una exploración ginecológica.
  • Incapacidad de experimentar un orgasmo por la sensación de incomodidad o dolor o por el miedo a un espasmo repentino.
  • Cambios hormonales y la menopausia
  • Problemas de deseo sexual o excitabilidad.
  • Baja autoestima.
  • Insatisfacción sexual.
  • Pensamiento anticipatorios.
  • Evitación de las situaciones o actividades relacionadas con el sexo.
  • Sesgos atencionales.
  • Rumiación.
  • Decepción.
  • Vergüenza.
  • Frustración.
  • Tensión muscular de toda la zona genital y muslos.
  • Perdida de sensaciones placenteras o de excitación.
  • Intensificación del dolor
  • Problemas de pareja.
  • Problemas del sueño.
  • Déficit de habilidades sexuales.

Caso Clínico

Irene (32 años) y Marcos (33 años), llevan 2 años juntos. Viven en Barcelona, y ambos tienen un trabajo estable. Artículo escrito por quepiensaunpsicologo.com

Acuden a consulta porque desde hace más de un año se sienten desbordados por la imposibilidad de incorporar en sus relaciones sexuales la penetración.

Durante el primer año de la relación, dado los problemas que presentaba Irene acordaron no incluir en sus relaciones sexuales la penetración, y poco a poco con el tiempo ya la irían incorporando.

Los intentos por resolver el problema que han llevado por su cuenta en vez de solucionar el problema, lo han agravado, provocando que los niveles de frustración y ansiedad de Irene sean mayores, las sensaciones de dolor, tensión y agarrotamiento se hayan intensificado hasta el punto de no querer mantener ningún tipo relación sexual.

Irene nos comenta que se siente diferente y anormal cuando se compara con otras mujeres y decepcionada de sí misma, ya que teniendo una relación de pareja muy satisfactoria, no pueden mantener relaciones sexuales por su culpa.

A su vez nos dice que no puede utilizar tampones y le cuesta acudir a las exploraciones ginecológicas porque es incapaz de relajarse y se pone muy tensa.

Para ella, desde que empezó a tener relaciones íntimas con los hombres, las relaciones sexuales se han centrado básicamente en las caricias y juegos eróticos desde que en su primera relación las relaciones sexuales coital y los viviera como algo traumático y doloroso.

En la actualidad, esta situación se ha agravado porque quieren ser padres y piensas que nunca lo va a conseguir.

¿En qué se diferencia el vaginismo de la dispareunia?

En muchos casos, establecer una franja que límite una clara diferenciación entre la dispareunia y el vaginismo no es tarea fácil. Debido a que en ocasiones, la sintomatología clínica de ambas entidades son similares sobre todo cuando la dispareunia es superficial y en determinados casos de vaginismo el espasmo de los músculos perineales sólo se produce en el coito.

A pesar de dichas similitudes, sí existen ciertas diferencias como podrás ver a continuación:

La dispareunia es conocida a grandes rasgos como coito doloroso.

La penetración es posible aunque dolorosa y no se atribuye a la contracción de los músculos vaginales, sino a una contracción de la musculatura perineal.

Aunque generalmente su origen suele ser orgánico debido a los efectos fisiológicos de una enfermedad médica como veremos más adelante, también puede ser la causa de una disfunción sexual que tenga su origen en un conflicto psicológico, ya que es frecuente observar que la sintomatología de la dispareunia persiste más allá de la curación de la enfermedad médica.

Cualquier tipo de dispareunia (dolor sexual en general) puede desencadenar en vaginismo (continuo dolor sexual o problema de penetración a causa de constricción vaginal involuntaria).

La dispareunia se clasifica:

Según su localización (Florido y García, 2007): puede ser de entrada o superficial, si se refiere a los genitales externos, o vaginal si la mujer refiere en el “conducto de la vagina”, o profunda si el dolor que se siente se focaliza en la pelvis.

Según su aparición en relación con el coito (Florido y García, 2007): de entrada, al principio de la relación pero va disminuyendo a medida que transcurre ésta; concomitante, si dura mientras dura el coito, y posterior, si las molestias aparecen al terminar el coito.

Posibles Causas de la Dispareunia:

  • Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI).
  • Tumores Pélvicos o Genitales.
  • Quistes de Ovario.
  • Uretritis.
  • Infección de las Vías Urinarias.
  • Cistitis Intersticial.
  • Atrofia Vaginal (vaginitis atrófica).
  • Resequedad Vaginal.
  • Insuficiente lubricación vaginal.
  • Traumatismo durante el parto (posparto).
  • Radioterapia.
  • Infecciones Vaginales/Irritantes – Por levaduras o bacterias, algunas ETS, etc.
  • Padecimientos de la piel – Liquen Escleroso, Liquen Plano, Eczema, Psoriasis.
  • Efectos secundarios a ciertos medicamentos.
  • Lesión del área pélvica/genital.
  • Síntomas relacionados a la edad asociados con la menopausia y/o envejecimiento.
  • Reacciones alérgicas a prendas de vestir, condones, espumas anticonceptivas y/o espermicidas.
  • Exploración pélvica dolorosa.
  • Trauma debido a ataque sexual.
  • Mutilación genital femenina.
  • Quiste de Bartholin.
  • Endometriosis.

En relación a los síntomas del vaginismo, la mujer que padece está disfunción sexual, siente una gran ansiedad ante la idea de introducir algo en su vagina, lo que desemboca en un miedo, y anticipación de dolor, provocando comportamientos de evitación ante el coito, la introducción de cualquier objeto en su vagina o la exploración médica o ginecológica.

Con lo que se produce una respuesta física caracterizada por:

  • Arqueo de la espalda.
  • Picor.
  • Ardor.
  • Contracción de los músculos abductores de los muslos.
  • Espasmos involuntarios de los músculos que rodean la entrada de la vagina.
  • Otros.

En resumen, en el vaginismo la mujer siente dolor en el tercio externo de la vagina, mientras que en la dispareunia el dolor suele ser más uniforme a lo largo de toda la extensión vaginal.

Gracias por haber llegado hasta el final de esta guía clínica sobre los síntomas del vaginismo. Espero que te haya servido de ayuda. Si me he dejado algo o tienes alguna duda… no dudes en escribirme. Te animo a seguir leyendo otros artículos relacionados con la terapia sexual o otras secciones de este blog de psicología. ¡Nos vemos pronto!
BORJA CUELLAR

BORJA CUELLAR

Psicológo Sanitario

Desde que cursé el Máster Oficial de Psicología Clínica y de la Salud, he ido compaginando la intervención psicológica con el diseño y desarrollo de proyectos sociales. Mientras tanto he ido complementando mi formación con distintos cursos del Colegio Oficial de psicólogos y otras instituciones. Decidí crear el “Blog Qué Piensa un Psicólogo ” para ayudar, dar a conocer de una forma creativa y diferente los entresijos de la ciencia que estudia el comportamiento humano (psicología), y como medio de aprendizaje continuo personal y profesional.