Tras una cena de esas que hacen historia, donde uno piensa al más mínimo detalle cada uno de los platos y se tira toda la tarde preparándolos, surgió una conversación que se alargó hasta a altas horas de la madrugada.

Todo comenzó, cuando Alicia le preguntó a Roberto, el cual lo había dejado con su pareja hacía un año más o menos…¿qué prefería, dejar o que le dejasen?.

Tengo que decir, como podréis comprobar más adelante, no sé a vosotros/as pero a mí me sorprendió, que cada uno tuviéramos una opinión distinta, en vez de pensar lo mismo, que lo mejor es dejar porque el que peor lo pasa es aquel o aquella que es dejado/a.

Roberto (amigo mío de la universidad) sin dudarlo contestó que era mejor dejar, porque cuando una persona ya no quiere a otra por la razón que sea o tiene claro que no quiere estar con ella, no va a sufrir de igual forma que aquel o aquella que es dejado/a.

Podrá sentir apego, anhelo, incluso pena pero nunca esa sensación de vacío, impotencia, frustración, apatía, tristeza, necesidad de hacer lo imposible por estar con la otra persona o esperar un milagro.

Lucía (prima de Alicia) nos comentó que prefería ser dejada porque en su caso, antes de estar con su actual pareja, estuvo con otra persona más de 9 años y fue ella la que tomó la decisión a pesar de que vivían juntos y tenían un hijo en común.

Nos dijo, que había sido la decisión más difícil que había tomado hasta el momento.

Que tardó más de un año en tomarla porque le daba pena, nunca encontraba el momento oportuno ni qué palabras utilizar,  pero sobre todo hizo hincapié en lo egoísta que se sintió, por haber estado engañando a su expareja y no, porque hubiera estado con otra persona, si no porque no le dijo la verdad y estuvo dándole falsas esperanzas, cuando ya tenía claro que no quería estar con él.

Rubén (amigo mío de la universidad) nos contó que prefería que le dejasen, porque así de esa manera, siempre sabes que has dado el máximo por la otra persona y no te pueden reprochar nada, a pesar de que lo puedas pasar muy mal…

Alicia (mi novia) nos dijo que también escogería que la dejasen porque es su caso se vio obligada a dejar a su expareja queriéndole, a pesar de que él ya había tomado la decisión mucho antes.

Aunque yo sabía esta historia, nos contó a todos, que lo pasó muy mal, que dejar a una persona que quieres es lo peor que te puede pasar. Que durante mucho tiempo se sintió culpable por la decisión que había tomado. Todo le recordaba a él, no comía, no dormía, miraba el Facebook para saber si estaba con alguien y el whatssap por si estaba conectado, pasaba de la rabia a la tristeza o al revés en minutos. Esperó durante meses, a pesar de saber que no tenía ningún sentido la relación, una respuesta de él ya fuera una llamada o un mensaje. Lloraba por la impotencia y frustración de no poder hacer nada

En mi caso, como les conté a ellos, y dije al principio, yo siempre había pensado que lo mejor es dejar porque quién tome esta decisión aunque le cueste hacerlo, tiene claro que no quiere estar con esa persona por el motivo que sea y nunca va a sufrir como aquel o aquella que es dejado o dejada.

Y Tú, ¿Qué prefieres?

BORJA CUELLAR

BORJA CUELLAR

Psicológo Sanitario

Desde que cursé el Máster Oficial de Psicología Clínica y de la Salud, he ido compaginando la intervención psicológica con el diseño y desarrollo de proyectos sociales. Mientras tanto he ido complementando mi formación con distintos cursos del Colegio Oficial de psicólogos y otras instituciones.

Decidí crear el “Blog Qué Piensa un Psicólogo ” para ayudar, dar a conocer de una forma creativa y diferente los entresijos de la ciencia que estudia el comportamiento humano (psicología), y como medio de aprendizaje continuo personal y profesional.